ALIMENTACIÓN DEL LABRADOR

La alimentación del labrador es muy parecida a la de los demás cachorros, con algunos matices. A las 4 semanas comienzan a salirles los dientes, y es cuando procederemos al destete -a que deje de comer leche materna- poco a poco. Es bueno empezar a combinar la leche materna con alguna papilla o leche especial para cachorros (pero no obligatorio).

Alrededor de la semana 5, la alimentación del labrador cambiará, porque ya podrá comer pienso seco sin triturar para cachorros. Es muy importante que sea para cachorros, pues tienen nutrientes distintos necesarios para su correcto crecimiento. Lo importante de este paso, es que se acostumbre a la que deberá ser su comida del futuro, en este caso dividido en 3 tomas (la cantidad total recomendada, dividida entre 3).

Además también es importante que mantengas un horario, para que se vaya acostumbrando. A los 3 meses se suele subir la cantidad, hasta los 6 meses que se reducen las tomas a 2: Mañana y noche.

Hay opiniones divididas en cuanto al número de tomas cuando un Labrador es adulto: hay quienes defienden que debe ser una toma diaria, siempre a la misma hora, y hay quien argumenta que deben ser dos comidas al día, debido al carácter glotón del labrador retriever (para ayudar a calmar y controlar su apetito) Como siempre, recomendamos consultar con vuestro veterinario que será quien mejor os ayude a tomar la decisión.

 

 

Es importante no olvidar que, aunque a ellos les encanta ‘poner carita de pena’ y pedir nuestra comida, no es muy correcto dársela ya que no es adecuada para su estómago y podría sentarle mal (diarreas, vómitos…), incluso esta podría ocasionarle fácilmente un exceso de peso, cosa que es muy malo para su salud y puede derivar en enfermedades.

A un labrador es importante NO dejarle comida en exceso para que él vaya comiendo cuando tenga hambre, pues seguramente se la comerá toda de golpe (o casi toda). Lo que si podemos hacer, para ayudar a calmar su apetito, de vez en cuando y siguiendo las instrucciones del fabricante, es obsequiarles con algún palito dental, que además le ayudará a mantener  los dientes limpios.